No sé cuántas veces habré mencionado en alguna conversación los tres libros que a lo largo de la vida me he dormido leyéndolos. La cuestión es que bastantes, eso seguro. Muchas. Muchísimas, vaya. ¿Alguien aún no lo sabía? Pues ahora lo sabe: ¡MOMO, PERSILES Y SILMARILLION!
... uhm... bueno...
No lo digais muy alto, pero me he leído el Silmarillion. Con la excusa de que así me ubicaría mejor en el rol de máster de una partida basada en el Sire, y con el
casus belli de que este año he oído más conversaciones que en toda mi vida junta del Señor de los Anillos (entre la quedada de Guttburgo que fue la que terminó de matarme, pasando por el propio Rubén y Guillermo, siguiendo el rodeo y desembocando en el fanatismo de Adrián (este tío tiene casi la colección completa de los anillos de poder :-|) y en el... ¿histerismo? de Javi (un tío que te suelta monólogos de Boromir en clase con la mano en el pecho...), para concluir en el loco de Ignacio con su juego online del señor de los anillos) ¿Sabéis qué?
¡Me he leído el Silmarillion! ¡Me he leído el Silmarillion! ¡Me he leído el
Silmarillion!

¿Y qué me ha parecido? Pues bueno, me he enterado de las cosas que ya es más de lo que podía decir hace dos meses. La parte que más me aburrió fue la historia de Beren y Lúthien (por mucho que en las tumbas de Tolkien y su mujer estén inscritos sus nombres y por muchas arañas mugrientas que mordieran al Tolkien. NO lo digo por nadie), aunque ya digo que admito que la idea es realmente buena. Pero, no sé, a mí no me emocionó. El resto está bastante bien, aunque es posible que a la historia en donde aparece Beleg con Anglachel le prestase más atención, por aquello de la partida de rol; así como a los semielfos. Eso sí, hay que admitir que el libro se lee despacio, muy despacio. Con tanto nombre ya al principio, tratas de orientarte... y al final ya, pasas de todo. Al menos los elfos y los valar viven para siempre... ¡pero los humanos! ¡Anda y que les den bola! ¡Tropecientos mil millones de nombre a gusto y apetito del consumidor! Pase que Adrián se los aprenda todos de memoria, pero realmente no creo que merezca la pena ^^
Y es que, tras terminarme el Sire, y en el ánimo de que tras el post con más comentarios del blog me ha dado por contar algo coherente, el susodicho compañero de blog me dejó el primer libro de una saga de Reinos Olvidados: El Retorno de los Archimagos. La verdad es que posiblemente algunos me den de collejas... y es que, realmente, leer cosas de Reinos Olvidados / (y ante todo) Dragonlance me recuerdan a mi más tierna infancia, y desde luego no son los exponentes máximo del género ni de coña. Pero bueno, entre que fuera de Drizzt Do´Urden no he leído nada de los Reinos, y que hay que admitir que la historia de la saga es original y llevadera, son libros muy agradables de leer y que, realmente, me están gustando.

Eso sí. También seréis muchos los que habréis tenido conmigo la conversación acerca de calidades literarias de los libros, y yo haya puesto a parir a Memorias de Idhún (y los ojos de la gente). Bueno, pues temblad, porque he encontrado un libro peor narrativamente hablando. Es este, el retorno de los Archimagos. No ya sólo porque los hechizos se lanzan pronunciando (escoja una de entre a, b ó c)
a) una sílaba mística
b) dos sílabas místicas
c) tres sílabas místicas
y sean SIEMPRE, pero SIEMPRE, de color argénteo. O por otras cosas (como la divertida fórmula de despedida que ponía Adrián en su post de presentación (
Agua dulce y risas ligeras)... yo cuando me despido no digo "
Vino dulce y Lacasitos al limón" (aunque bien pensado, las Oreos untadas en vodka...))
Lo mejor del libro es sin duda un combate en el cual os pongo en situación. Antes de comenzar dice "formé a mis 100 guerreros y 25 magos guerreros". Durante el combate, suelta "mis soldados caían a docenas cada segundo"... y al final, la apoteosis. Literalmente: "la quinta parte de mis hombres habían muerto" (¿tendrían sus rostros un color argénteo? ) Bueno, no es por fardar de matemáticas ni nada por el estilo, pero la quinta parte de 125 son 25. Si caían a docenas cada segundo, seamos generosos y digamos que caían sólo 12 por segundo... entonces... ¿el combate duró 2 segundos? Ostis tú, hay que ser muy bueno para llenar 30 páginas en las que sólo avanzan dos segundos. Casi tanto como los guionistas de Oliver y Benji. (CASI)
Pero tranquilos, que tengo una teoría. En los dos libros que quedan por leerme, inventará la primera sílaba mística del mundo que sea argéntea XD Ahora en serio, la historia está muy entretenida, es muy ágil y se agradece de leer (en especial, tras el poco estresante cuatrimestre que llevamos). En manos de un autor normal, sería un libro
con una buena redacción, y sin duda ganaría enteros... pero al césar, lo que
es del césar. Y la calidad narrativa del libro es... guay. ¿No Adrián? ¿Qué sorpresas me depara el futuro?
También estoy leyendo Lores y Damas, del Maestro (Terry Pratchett). Pero a él, amigos, creo que le dedicaré una entrada otro día. Básicamente, porque si no nadie va a leer esta ^^
P.D. Partida de rol estará en breve en gestación. Habrá que hacer un restart, eso sí... imagino. A ver cómo la adapto ^^ Estoy abierto a ideas y sugerencias, lectores no-jugadores.
Un tío en un restaurante:
- Por favor, sírvame unas faltas ortográficas.
- Lo siento señor, pero aquí no tenemos de eso.
- ¿Ah no? ¿Entonces por qué las ponen en la carta?